Como os venimos contando en este blog, los japoneses cuidan al detalle su gastronomía. Comenzando por la base que serían los ingredientes, pasando por la manera en que los cocinan y terminando por la decoración de los platos. Incluso existe un protocolo a seguir a la hora de disfrutar de la comida.

Hoy queremos hablaros de su lado más dulce, el que se refleja a través de sus postres.

La apreciación de la belleza propia de la sensibilidad nipona, junto con su obsesión por disfrutar el sabor de los diferentes ingredientes, han contribuido a la formación de una maravillosa cultura de repostería, los famosos y originales postres japoneses.

El Japón más goloso

Los japoneses prestan la misma atención a su repostería que al resto de platos que componen su dieta, cuidando mucho tanto los ingredientes como su elaboración.

Existe una gran variedad de postres japoneses. Pero dentro de toda esa diversidad, hemos seleccionado 4 de los más exquisitos y tradicionales. Todos ellos forman parte de nuestra carta, una de las más extensas del mercado en esta materia.

Los 4 postres japoneses más originales y exquisitos

Kakigori, el helado de nieve

Es el primero en la lista para combatir los calores del verano. El llamado “helado de nieve japonés”, es en realidad un granizado que se prepara con hielo triturado al que se le añaden siropes con diferentes sabores de fruta (mango, fresa, melón, cereza, té verde…) y de vivos colores. Se come con cucharilla.

La calidad de este postre depende mucho de la maquinaria usada, provistas de cuchillas que van triturando el bloque de hielo hasta formar una pequeña montaña de “nieve” en el bol.

Al igual que cualquier postre popular en Japón, los kakigori tienen muchas variaciones regionales: el shirokuma en Kagoshima tiene frutas, mientras que el uji kintori de Kioto se prepara con té matcha, frijoles rojos y mochi. Este último es uno de los favoritos de los japoneses.

Este postre es muy típico en Japón, sobre todo durante los festivales de verano, donde no falta un puesto en el que te sirvan este original granizado. Sería como el algodón de azúcar de nuestras ferias.

Un postre refrescante, atractivo y cuya textura esponjosa y suave lo hace mucho más ligero que cualquier helado tradicional.

 

Kakingori o helado de nieve japonés

 

Mochi, armonía entre sabores

Vamos a “meternos en harina de arroz”  y hablemos de los mochi, un postre japonés elaborado a base de este tipo de harina y judías. Algo sorprendente para un postre pero que, sin embargo, se ha convertido en una tendencia gastronómica a nivel mundial. Un dulce nipón que ha cruzado fronteras y que ahora podemos disfrutar en muchos lugares.

Según cuenta el reconocido pastelero Takashi Ochiai :

“ En Japón los mochi se usaban para celebrar prácticamente cualquier cosa, desde el nacimiento de un hijo hasta la construcción de una casa, pasando por la primera menstruación de una adolescente o el Año Nuevo”

En concreto en la celebración del Año Nuevo no pueden faltar, donde se preparan versiones especiales para ese día. Tradicionalmente se preparaban en casa, como parte de una ceremonia que involucraba a toda la familia.

Debido a la densa textura del mochi, relleno de anko (pasta de judía roja dulce) cada año en Kioto llegan a los hospitales más de 100 personas. Suelen ser casos de gente muy mayor y con problemas de deglución, que suelen quedarse en un susto.

De entre los diferentes tipos de Mochi queremos destacaros uno: el Kinakomochi. Se trata de bolas de mochi rellenas de sésamo negro, espolvoreadas con harina kinako.

El kinako, también denominado “harina de soja tostada”, es un polvo que resulta de triturar semillas de soja tostadas. Es muy sabroso, suave y con un ligero sabor a nuez. Su textura es como la de la mantequilla de cacahuete.

Aquí os dejo un vídeo donde os explican de una forma sencilla y muy visual, cómo preparar este postre japonés tan delicioso como tradicional.

 

 

Anindofu, el más ligero

El Anindofu es una interpretación japonesa de un postre chino, aunque la versión nipona resulta más sabrosa y suave que la china. También se le conoce como tofu de almendra y su textura es como la de una gelatina, un flan dulce, ligero y con cierta acuosidad.

Es muy sencillo de hacer y se sirve muy frío, lo que le hace el final perfecto para una comida veraniega. Sobre todo es ideal para después de un plato graso y picante, como por ejemplo, el Ramen.

  

Taiyaki, el gofre centenario con forma de pez

Este dulce japonés es en realidad un gofre con forma de besugo (simboliza la buena suerte), tradicionalmente relleno de una pasta de judías mezcladas con azúcar o Azuki.

Un postre que los japoneses llevan comiendo desde hace más de un siglo. 

Su nombre resulta curioso ya que proviene de la palabra Tai, que es un pez de la familia del besugo y yaki, que significa asado, aunque no tenga nada que ver con la forma de preparar este postre.

A partir del año 2000, han surgido muchas versiones del Taiyaki. Además del frijol rojo, el relleno también puede encontrarse de otros sabores como: crema pastelera, chocolate, caramelo, crema de queso…

Su preparación resulta igual que la de los gofres tradicionales: una vez hecha la masa con harina, se vierte sobre una plancha con el molde del pez a ambos lados, y sobre uno de ellos se echa el relleno. Luego se cierra como una sandwichera y… voilà, tenemos el teiyaki listo para servir!

 

Taiyaki. Postre japonés tipo gofre en forma de pez. Janatomo

 

En Janatomo contamos con una de las cartas mas extensas de postres.Todos ellos están elaborados por nuestro chef al más puro estilo tradicional, tal y como sus padres los preparaban allá por la década de los 70, cuando inauguraron el local.

Los postres japoneses son un dulce placer que no deberías dejar que tu paladar se perdiera…