El interés de Occidente por la gastronomía oriental comenzó hace unos cuantos años, con la llegada de la comida china. Nuestras ciudades se inundaron de restaurantes que hacían las delicias de unos paladares ansiosos de nuevos sabores y texturas. Esta curiosidad ha crecido de una manera exponencial en los últimos años, con la llegada de platos más tradicionales y con sabores totalmente diferentes de los que estamos acostumbrados a degustar.

Uno de los platos que ha entrado con mucha fuerza es el Ramen (ラーメン), que sería como un cocido tradicional japonés. Tan es así que hoy en día podemos encontrar restaurantes enfocados únicamente en este típico guiso oriental.

Origen del ramen

El Ramen es un plato procedente de China. Nace como un guiso económico, que se ofrecía a los trabajadores desde puestos de comida ambulante. Básicamente era un simple plato de fideos (cortados, en lugar de separados manualmente), con pocos ingredientes y un caldo elaborado con huesos de cerdo.

Es a partir de la segunda guerra mundial cuando este plato comienza su andadura en Japón, siendo muy popular a partir de los años 80 extendiéndose su consumo a la población en general. Pero será a partir de los años 90 cuando este guiso experimente un boom a nivel mundial, siendo considerado un producto netamente japonés y un básico en la dieta de dicho país. Una opción muy completa y nutritiva pero, sobre todo, económica.

En un principio este plato era conocido como Shina-soba o Chuka-soba, literalmente sopa de fideos chinos. El origen del término Ramen nace en Japón. Probablemente surgiera por la manera artesanal en que se preparan los fideos, ya que corresponde a la unión de los caracteres chinos “ra” (estirar) y “men” (fideo).

 

Comida ambulante en China

 

Pero… ¿qué es el ramen?

Básicamente el Ramen es un plato compuesto por un caldo de carne con fideos de trigo. A partir de aquí se le añaden infinidad de toppings, que cambiarán dependiendo de la región donde se elabore.

De entre los ingredientes que forman parte de este plato estarían:

  • Fideos, se pueden emplear de diferentes grosores, aunque los más populares son los fideos más delgados. Lo que sí deben tener es una textura firme, para que no se disuelvan en el caldo caliente. La gran mayoría de fideos ramen se preparan con harina de trigo, sal, agua y “kansui”, un tipo de agua mineral rica en carbonato de sodio, carbonato de potasio y ácido fosfórico.
  • Carne, pollo o “chasnu (cerdo asado).
  • Huevo cocido, a baja temperatura.
  • Cebolleta china se parece a nuestra cebolleta, pero se diferencia en que su bulbo es mucho mas fino. Su sabor es más suave y exquisito y se puede consumir tanto la hoja como el bulbo.
  • Alga nori, la misma que se suele usar para envolver el sushi y que tiene un alto contenido nutricional. Este tipo de alga se obtiene principalmente mediante cultivo y posteriormente secándola en hornos o al sol. Suele encontrarse en forma de láminas o copos.
  • Naruto, es una pasta de pescado que se obtiene de su cocción, que luego se prensa. Se suele rellenar con hierbas aromáticas, luego se enrolla y se vuelve a prensar. Cuando se enfría se corta en rebanadas, formando ese dibujo de espiral tan característico. Su nombre procede de un torbellino que se forma en el mar, muy cerca de la ciudad japonesa de Naruto.
  • Mariscos, también podemos encontrar muchos chefs que complementan su ramen con todo tipo de mariscos.

El fideo se elabora con harina de trigo, agua, sal y kansui. En ocasiones, se utiliza huevo en lugar de kansui para darle a la pasta su característico color amarillo. También, se utiliza la sémola, en lugar de harina de maíz, para elaborar los fideos.

 

Ramen o cocido japonés. Janatomo

 

Tipos de Ramen

Cada región presume de su propia receta. De hecho, existen hasta 30 recetas de este mismo plato, aunque para simplificar vamos a dividirlas en 4 grupos, dependiendo de su caldo:

  1. Shio ramen (de sal): uno de los caldos más tradicionales y simples, de mayor influencia china. Se prepara con un simple caldo de pollo muy claro, casi transparente.
  2. Tonkotsu ramen (de huesos de cerdo): éste es uno de los caldos más populares en la actualidad y uno de los más complejos de preparar. Se prepara a partir de los huesos, la grasa y la médula del pollo o del cerdo, que han sido previamente cocinados a fuego lento. Su resultado es un caldo espeso, cremoso y de un color casi blanco.
  3. Shoyu ramen (de salsa de soja): está considerado el más japonés. Se cocina añadiendo salsa de soja a un caldo de pollo con verduras y extracto de pimiento rojo con aceite de sésamo. La sopa que resulta es de un color oscuro pero con un sabor suave.
  4. Miso ramen (de miso): éste ramen se prepara añadiéndole pasta de miso a un caldo de pollo con verduras, consiguiendo una sopa de color claro pero sabor intenso. El miso añade mucho sabor umami, a la vez que resulta muy digestivo.

Si bien se considera un plato sencillo, su elaboración conlleva bastante tiempo, como no podía ser de otra manera si hablamos de la gastronomía nipona. Su cocción puede llegar a durar hasta 18 horas, a fuego muy lento. Siempre con el objetivo de elevar el umami hasta límites sorprendentes.

Los japoneses comen ramen al menos una vez a la semana. Da igual la estación del año o la hora. De hecho, es un plato que podemos comer frío o caliente.

Por eso, incluso ahora que empieza el calor, no tienes excusa para venir a degustar a Janatomo nuestras 5 variedades de Ramen, considerados, por paladares expertos, de los mejores y más auténticos de todo Madrid.

¿No nos crees? Ven a comprobarlo…